Mi primer encuentro sexual con una mujer lo tuve antes de cumplir los 15 años... yo ya habia descubierto ciertas sensaciones placenteras en juegos conmigo mismo mientras me duchaba o por las noches debajo de las sábanas cuando jugaba a mastubarme o en otras contadas ocasiones acompañado por amigos, curiosos y ávidos de conocimiento al igual que yo... pero lo que me sucedió aquella tarde de un martes me marcó para siempre...
Semanas antes había llegado una familia nueva al barrio, tres casas los separaban de la mia, al principio no les dí mucha importancia porque desde el primer instante me percaté de la diferencia de edad que existía entre los dos hijos y yo, el chico, que era el mayor, aparentaba unos 25 años, la hermana unos 22 y yo apenas estaba por cumplir los 15 asi que nada podría unirnos excepto una tipica relacion lejana pero amable por nuestra condición de vecinos.
Eso era lo que había creido hasta que una tarde cuando me disponía a realizar mis tareas de matemáticas mi calculadora decidió estropearse, se le acabaron las pilas o que se yo... la cuestión es que como yo era una niño muy juiciosa en ese tiempo para eso del estudio, y sin mas remedio decidí salir a pedir prestada una. Fué entonces cuando empezó todo... la ví lavando el coche de su padre, sin blusa, con un pequeño top, descalza, su piel brillaba entre la mezcla de agua enjabonada y su sudor... cuando la tuve enfrente se me hizo un nudo en la garganta, casi no podia pensar y a la tercera vez fué que pude responder a su pregunta sobre qué necesitaba... una calculadora le dije tartamudeando... acompáñame replicó élla... la seguí hasta su habitación que olía infinitamente a mujer, abrió la gaveta de un escritorio y sacó la calculadora y me la entregó en las manos, rozándome los dedos, haciéndome estremecer entero... si tienes algun problema con los ejercicios yo te puedo echar una mano, me dijo sonriendo y en menos de 5 minutos ya estaba yo otra vez frente a su casa con mi cuaderno de matemáticas cruzado entre mis brazos.
Me abrió la puerta y desde ese primer instante pude percibir su mirada lasciva, me temblaban las manos y las piernas pero me sentía feliz porque en el fondo yo ya sabía a qué era a lo que iba... cerró la puerta de su habitación y pude ver cómo le echaba seguro pero no dije nada, todo lo contrario, reconozco que ese sólo gesto suyo me excitó.
Yo llevaba puesto una pantaloneta y un buso , élla seguía con su top y en pantalones cortas, las tenía sucios y mojadas por haber estado lavando el coche... te importa si me cambio aqui? me preguntó... yo le respondí con la cabeza que no... se bajó la pantoleneta quedandose en en unos boxer para damas muy diminutos, pude ver sus nalgas redondas y firmes, luego su collo que se le marcaba dejandome ver su considerable tamaño, ella se dió cuenta que la miraba y noté cómo segundo a segundo se iba excitando... se acercó a mi y yo tuve el impulso de tocarle la vagina, acariciarsela por encima de la ropa, la sentia cada vez mas la sentia palpitar y a mi se me hacía agua el cuerpo y la boca...
Nunca antes había estado tan cerca como en ese momento de una vagina, las habia visto en las revistas y peliculas porno que mis amigos conseguian y veiamos a escondidas pero nunca habia tocado una y su tacto me parecía hermoso...delicioso... la quieres ver? -preguntó-, yo sin responderle le bajé los boxer mini deseosa por que se mostrara ante mi con todo su ímpetu. Era de un color un poco oscuro y con un vasto vello ... cógela -me susurró élla- mientras empezaba a quitarme el buso... la tomé con mi mano derecha recorriendole todo, así ...así... vas bien me decía al mismo tiempo que acariciaba mi pelo... era la primera vez que estaba con una mujer pero más que miedo me sentía un poco extraño, fascinado y sobretodo muy muy excitado...
Quiero ver tu pene -me dijo- y me tendió sobre su cama, metió su mano por debajo de mi pantaloneta y yo sentí verguenza pero enseguida se me pasó al ver la cara de gusto que ponia mientras deslizaba su mano por mi sexo, me acariciaba suavemente, con ternura diría yo, primero por encima del boxer luego lo apartó. subia y bajaba, yo me excitaba cada vez más, estaba ardiendo, completamente empapado de placer.
Se hizo un hueco entre mis piernas y empezó a frotar su vagina contra mi pene.
Pasaba su coño por mi pene , de arriba a abajo, separando sus labios y justo en la punta de mi pene se detenía y empujaba un poco... luego volvia a acariciarme, subiendo y bajando, una y otra vez y yo me sentia desfallecer... era una especie de calambre recorriéndome todo el cuerpo... la habitación entera olía a sexo, olía a nosotros... sabía que yo disfrutaba y eso lo excitaba más...
Al verme tan caliente comenzó a frotarse contra mi más rapido y con más fuerza, era un placer tan intenso e indescriptible que sólo podía desear más y más pero a la vez me era imposible detener lo que venia en camino que me subía desde la punta de los pies... me corrí en un choque estrepitoso entre una multitud de sensaciones y escalofríos todo al mismo tiempo... la escuché a élla correrse también con un gemido desgarrado mientras yo vaciaba hasta la última gota de mi semen sobre su ombligo... acerqué mi mano y le toque la vagina aún palpitante, goteando, sentí la necesidad de tocar aquel liquido blanquecino y viscoso,que ella tambien voto olerlo... tenía un olor penetrante... un olor que me recordaba lo maravilloso que habia sido...
Nos quedamos acostados un rato, medio abrazados y nos dimos unos cuantos besos con ternura, agradecidos el uno con el otro...
Me levanté para ir al baño y al orinar vi mi pene inflamado, pero no sentía dolor, sólo era la sensación del roce y el gustito al minimo contacto...
Salí del baño y le dije que debía marcharme. Me ayudó a vestir y antes de abrirme la puerta me preguntó si querría volver algun otro día para repetirlo, no lo sé le dije, entonces sonrojándose me pidió que le regalara mi boxer... para qué ¿? le contesté extrañado pero sin esperar una respuesta me lo quité y se lo dí, estaba todavía mojado, impregnado de mi pene, lo apretó en su mano y caminando hacia la salida le dije despacio: "siempre tendré éste motivo para volver"...